Contaminación electromagnética1Hace poco se ha producido una noticia jurídica relacionada con la exposición a campos electromagnéticos. En Asturias, el Tribunal Superior de Justicia (TSJ) ha concedido la Incapacidad Permanente Absoluta a un trabajador ferroviario afectado por Sensibilidad Electromagnética y Ambiental asociada a fibromialgia y Síndrome de Fatiga Crónica (SFC).

No es una sentencia conseguida por nuestro Bufete Almodóvar & Jara pero la reseñamos porque supone un reconocimiento de estas enfermedades invalidantes.

El trabajador que desarrollaba la profesión de maquinista de tren y estaba de baja por Incapacidad Temporal desde abril de 2016. Tras recibir el alta médica y como consecuencia de las secuelas que padece, solicita al Instituto Nacional de la Seguridad Social el reconocimiento de la Incapacidad Permanente, resolviendo esta entidad que el mismo no estaba afectado de este tipo de incapacidad en ninguno de sus grados, como suele suceder en estos casos con los dictámenes de la SS.

Por ello desarrolló una demanda en los tribunales de Justicia. En ella reclama el reconocimiento de una Incapacidad Permanente Absoluta para toda profesión u oficio así como total para su profesión habitual.

En este punto, por parte del INSS se reconoce y así consta en el Informe Médico de Síntesis, que el trabajador presenta un Síndrome de Fatiga Crónica asociado a una fibromialgia, ambos de moderada intensidad, además de un síndrome de sensibilidad electromagnética y química.

En este caso, el fundamento de la denegación por parte del INSS no es el diagnóstico, sino que el menoscabo funcional del trabajador no es objetivable, extremo en el que coincide el Juez del Juzgado de lo Social, según el cual:

las mencionadas patologías no son susceptibles de determinación objetiva y apreciación directa en una exploración médica, lo que por otra parte, no quiere decir, que no tengan una repercusión funcional acreditada“.

Según la sentencia emitida por el mencionado Juzgado, los efectos secundarios correspondientes a los mencionados diagnósticos, aunque no se aprecien en consulta, están presentes de manera permanente y se intensifican en presencia de los agentes que los provocan. Por ello, ha de tenerse en cuenta la profesión del trabajador de maquinista de tren, que exige unos elevados niveles de atención, concentración, memoria, agilidad mental y permanencia en estado de vigilancia durante la conducción.

Se trata de facultades que, según los informes aportados, se ven seriamente afectadas por las patologías que sufre el trabajador, lo cual es especialmente relevante en relación a una profesión considerada de alto riesgo para sí mismo y para terceros, en la que pueden generarse situaciones potencialmente peligrosas.

Por todo ello, el Juzgado considera que el trabajador se encuentra afecto de Incapacidad Permanente en grado Total, dado que sus dolencias no le impiden desempeñar profesiones de carácter liviano y sedentario y que se desempeñen en condiciones ajenas a los elementos o instalaciones que provocan las manifestaciones crónicas.

En el Bufete Almodóvar & Jara conseguimos hace un par de años una sentencia que reconoce la Incapacidad Permanente Total a María Ángeles Poveda, una madrileña con endometriosis que trabajaba en el servicio de limpieza y a quien la Seguridad Social se la había negado. El caso puede abrir un precedente para el colectivo de personas enfermas de endometriosis, como ocurre con las anteriores enfermedades, algunas de las cuales no tiene un “reconocimiento oficial”.

Este tipo de decisiones de la Justicia en cierto modo suponen el reconocimiento de la existencia de estas enfermedades, tantas veces negadas.

Si te encuentras en una situación similar a las descritas puedes ponerte en contacto con nuestro bufete para que analicemos tu caso. Rellena y envía el cuadro de diálogo que hay en el margen superior derecho de esta página.