Los recortes económicos que sufre la sanidad pública en España propiciaron que al pequeño Borja se le diagnosticase muy tarde la epilepsia que sufría. Eso y la negligente actuación de una psiquiatra que le recetó un medicamento, Invega, inadecuado para él le condujeron a la muerte.

Borja murió a la edad de cinco años con probabilidad tras consumir el medicamento Invega del laboratorio Janssen.Borja epilepsia invega

El niño era epiléptico pero le recetaron un fuerte fármaco para la esquizofrenia, tras un diagnóstico tardío y que sólo debía administrarse a mayores de 15 años.

Borja ha sido una víctima más de la receta de tratamientos fuera de indicación (off label), de la medicalización de la infancia y la mala praxis.

El caso está en los juzgados tras recurrir la familia al Bufete Almodóvar & Jara. Hemos abierto un proceso penal que el juez de primera instancia ha sobreseído. Por supuesto, hemos recurrido para que el juez se lo piense y trate de corregir ese auto de sobreseimiento. Si no lo rectifica, acudiremos a la Audiencia Provincial de Madrid, es decir, a la segunda instancia penal.

Silvia y Alberto, los padres del pequeño, nos cuentan en este post todos los detalles del caso y cómo sobrevino el fallecimiento de su hijo Borja.

Borja Invega epilepsia

Borja (con camiseta amarilla).

Se da la circunstancia de que el laboratorio que fabrica Invega, Janssen Cilag, que pertenece al grupo Johnson & Johnson, reconoce como “causa probable” de la muerte del niño epiléptico.

Documentos internos a los que Miguel Jara ha podido acceder así lo prueban. Aunque es de justicia reconocerlo es muy raro que los laboratorios reconozcan los daños que producen sus medicamentos.

Parece obvio que cuando muere un niño en unas circunstancias que el fabricante del medicamento al que se le achaca haber desencadenado ese fallecimiento, reconoce que puede ser por el fármaco lo que hay que hacer es investigar el asunto ¿no?