Las víctimas del medicamento Agreal, del laboratorio Sanofi, no se rinden y pese a que fue retirado del mercado ¡en 2005, hace 13 años! se han unido y han denunciado al Ministerio de Sanidad por vulneración de derechos fundamentales (integridad física y moral).

A día de hoy, las autoridades sanitarias españolas no han reconocido los daños ocasionados por este fármaco que se recetó durante más de dos décadas para los sofocos propios de la menopausia.

Es la primera vez que las asociaciones de enfermas por este tratamiento, Agreal Luchadoras y Enfermas del Agreal en España, se unen en su lucha legal para litigar contra el Estado y contra la farmacéutica Sanofi, empresa que sigue negando la evidencia científica (pruebas) de los daños ocasionados a centenares de mujeres por su principio activo veraliprida.

La clave del caso de graves reacciones adversas provocadas por el medicamento en cuestión está en los vicios de información del prospecto del fármaco que llevó a ser recetado de manera errónea al omititrse en dicho documento efectos secundarios, interacciones y contraindicaciones. Esto ha provocado a cientos de mujeres que apenas sufrían sofocos, una intoxicación CRÓNICA que ha generado secuelas.

Los daños por el Agreal están bien documentados, así lo demuestra un trabajo publicado en tres partes por la prestigiosa Revista Actualidad del Derecho Sanitario en el segundo trimestre de 2016 bajo el título de Enfermedad por las reacciones adversas por ‘tratamientos’ de muy larga duración con Veraliprida (Agreal).

En ese profundo estudio, realizado por los profesores Antonio Piga y Mª Teresa Alfonso-Galán, de la Universidad de Alcalá de Henares, que es clave en la denuncia de vulneración de derechos fundamentales de las afectadas por el Agreal, también se pone en conocimiento de la Administración sanitaria, los datos confidenciales de ensayos clínicos, fuente de la información del fármaco, que la empresa Sanofi Aventis alberga en sus oficinas centrales en París y a las que las asociaciones han podido acceder gracias a la Agencia Europea del Medicamento (EMA).

El estudio de dichos datos, confrontados con la literatura científica, prueba que la empresa sabía que el consumo prolongado (durante más de tres meses y hasta varios años) de Agreal era muy peligroso por sus reacciones adversas psiquiátricas y neurológicas, entre otras. Esta información siempre fue ocultada en los procesos judiciales que tuvieron lugar en España en procesos de responsabilidad por defecto de producto y defecto de información de producto.

Las mujeres víctimas del Agreal reclaman:

1. Reconocimiento científico por parte de la Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios de la enfermedad por efectos adversos de la veraliprida en prescripciones de muy larga duración.

2. Informe científico de la Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios mediante el cual se analice la información técnica aportada en por las afectadas en su reclamación.

3. Rectificación pública, a la luz de la evidencia científica ahora mostrada de la Nota Informativa sobre Agreal, emitida por la AEMPS, con fecha 9 de febrero de 2007 en la que la Agencia defendió el producto y a su fabricante.

4. Creación de un equipo de trabajo multidisciplinar dependiente del Ministerio de Sanidad, Igualdad y Política Social que analice la información científica y coordine con las asociaciones de afectadas un plan de trabajo neutral y rigurosamente transparente, para determinar el estatus de víctima por Agreal, así como para el establecimiento de medidas sanitarias tendentes al cuidado sanitario de las víctimas en toda España.

5. Comunicado a los países donde se haya vendido el producto sobre los nuevos datos científicos y sus conclusiones para que se tomen medidas racionales en el uso de la veraliprida, pues en la actualidad se está comercializándose en países como México, por ejemplo.

Las mujeres miembros de las asociaciones de víctimas por Agreal consideran que la no actuación urgente del Ministerio de Sanidad, Sistema Nacional de Salud y Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios ha vulnerado sus derechos fundamentales recogidos en la Constitución Española.

La página web de Sanofi, como no podía ser de otro modo, cita:

Nuestra estrategia de Responsabilidad Social Corporativa (RSC) es el resultado natural del compromiso con nuestros grupos de interés. Está integrada en nuestra estrategia de negocio, centrada en el paciente como eje de nuestra actividad y sustentada en tres pilares: nuestros equipos, el respeto al medioambiente y el compromiso con los estándares éticos más rigurosos en todos los ámbitos de nuestra actividad”.

Está claro que los estándares éticos más rigurosos no se cumplen cuando no reconocen los daños ocasionados por su producto Agreal y niegan la propia evidencia científica (pruebas) de que su fármaco fue muy dañino. Los responsables de la farmacéutica habrán de responder.