La periodista que publica este buen reportaje sobre los daños de las píldoras anticonceptivas que llevan hormonas me pidió ayuda para su texto. Le conté además que en el Bufete Almodóvar & Jara recibimos numerosas peticiones y consultas de personas de toda España y parte del extranjero. Muchas mujeres quieren litigar en busca de Justicia y compensaciones que mitiguen sus sufrimientos y no se atreven a denunciar por la impresión que les da tener que enfrentarse a la administración y los laboratorios.

Eso puede suplirse si las afectadas se organizan, como ocurre con otros casos de daños por medicamentos y productos sanitarios (en el despacho llevamos a dos asociaciones de afectadas por el fármaco Agreal, a la Asociación de Afectadas por el Essure, un anticonceptivo retirado del mercado el pasado verano, a víctimas de la vacuna del papiloma, etc).

La unión hace la fuerza (la desunión hace más fuerte a quienes han causado los daños). El magazine Playground publica ese buen reportaje sobre los efectos secundarios graves de los anticonceptivos hormonales, la famosa “píldora”. Se han basado, como escribo, en parte en material que yo les he enviado y se titula “La píldora nos ha dejado en manos de otro patriarcado: la industria farmacéutica“.

NuvaRing medicamento anticonceptivos hormonas trombosisAbre el reportaje la historia de una joven, profesional del waterpolo, que sufrió trombosis y embolias pulmonares que casi le cuestan la vida por estar tomando la píldora. En concreto cita la marca Belara. Es algo muy conocido y desde hace muchos años. El efecto secundario que padeció la protagonista del trabajo periodístico figura en los prospectos en todos los anticonceptivos hormonales que toman las mujeres: píldoras, aros, parches.

El riesgo de tromboembolismo venoso (TEV) se menciona asociado al uso de cualquier anticonceptivo hormonal combinado (AHC). Se sabe pero no siempre te lo advierten en consulta. La probabilidad de que ocurra es pequeña y rara, se estima que se produce un caso entre 10.000, pero las consecuencias pueden ser mortales. Y, como se indica bien en el reportaje, a quien le toca representa el 100% de los casos.

No se libra de la polémica el método del aro Nuvaring pues lleva sustancias similares para ofrecer capacidad anticonceptiva.

Existen efectos secundarios provocados por medicamentos en las que hay una clara relación de causalidad entre el consumo del tratamiento y el daño recibido y como muestran las médicas consultadas para la elaboración del reportaje, en este ámbito es evidente, por lo que no hay porqué temer a demandar y exigir Justicia y derechos.

El uso de la píldora se ve favorecido por su libre expedición en farmacias, no hace falta receta para comprarlas. Eso provoca también que se usen fuera de las indicaciones legales establecidas por las autoridades sanitarias. El resultado es, como indica una médica:

Estamos detectando, a nivel de estadística, que hay un repunte de trombosis en mujeres jóvenes y que no cumplen los factores de riesgo clásico como podría ser diabetes, obesidad o colesterol”.

Se ha vendido la píldora como tan buena que no puede producir ningún efecto dañino.

Pero eso es mentira, como cuenta una ginecóloga. Hay poca información o “información deformada” por los intereses de las farmacéuticas. El resultado: miles de mujeres desinformadas sobre algo que es conocido desde hace muchos años ya.

En fin, tomaros en serio el asunto y si habéis sufrido daños consultadnos sobre analizar vuestro caso que merece la pena sacar a la luz esta “epidemia fantasma” -no se ve pero existe- de daños por la píldoras anticonceptivas (y leed el reportaje entero que está muy bien elaborado).

Essure reunión AEMPSEsa asociación, cuyas representantes Angélica del Valle y Elena Fernández ves en la foto, confió en el trabajo de nuestro bufete y ha presentado en la Audiencia Nacional una querella con el objeto de abrir un proceso de investigación penal a los agentes que han intervenido en la cadena de información del método anticonceptivo, el fabricante Bayer, la Agencia de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) y los prescriptores de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO).